La Ruta de los 1000km

Sonó el móvil y vi en la pantalla que me habían agregado a un nuevo grupo, se llamaba “La Ruta de los 1000”… que era eso?. Tenia que saberlo inmediatamente.

Sergio Morchón, @drjaus, había creado el grupo y proponía a sus más allegados participar en un reto que consistía en cubrir 1000km en un día, “non stop”, a lo largo y ancho del Pirineo, ¿como resistirte a tal propuesta?. Fue como un imán, rápidamente confirme mi asistencia, sin saber aun ruta, fecha, itinerario… parecía una locura, pero si Sergio la proponía, era interesante.

Al principio la mayoría de miembros se interesaron por la misma, más tarde algunos se descolgaron, por dureza, tiempo, obligaciones familiares… pero 5 fuimos los que dijimos que iríamos y que estábamos dispuestos a realizar tal esfuerzo.

La salida sería desde Zaragoza, amablemente Belén, nos daría cobijo y “manduca”, también allí sería el final de la misma, amenizada con una cena “especial 1000”.

Un vez acordado el día, llegamos el viernes por la noche, saldríamos el sábado con la madrugada, de noche aún. A las 5 AM toque de corneta, un desayuno liviano, y todos equipados, estábamos preparados, ya desayunaríamos más adelante en algún pueblo algo típico de la zona.

La salida de Zaragoza fue rápida, nada de tráfico como era de suponer, dirección Ejea de los Caballeros, para hacer la primera parada en Sos del Rey Católico, carreteras fáciles, buen asfalto y algo de frescor que nos terminaba de despejar de nuestro madrugón, caían km con rapidez, pero esto solo acababa de comenzar.

Después de reponer fuerzas, a base de café y pan con tomate y jamón, seguimos en busca del alba. El día despertaba y el sol nos cegaba, se hacía incómodo y por los intercomunicadores, nos advertíamos de los peligros. El asfalto aun gélido, mojado de las tormentas del día anterior, entrabamos en zonas de firme suelto, lleno de barro, todavía había lodos, de las pasadas inundaciones, y ese sol cegador… Tomamos dirección este, hacia Vielha, por la parte norte de Huesca, en el mapa parecía que no había mucha distancia, pero no. Los km pasan y pasan curva tras curva, avanzamos rápidos, rodeados de un bello paraje. Pero la carretera nos depara sorpresas, desprendimientos, animales sueltos, zorros, vacas e incluso ovejas “azules” dentro de los angostos y oscuros túneles pirenáicos… Tenemos que guardar precaución, no queremos caídas ni nada parecido, no es el día.

Antes de Vielha, tomamos una carretera que un cartel anuncia, “carretera invernal sin mantenimiento en invierno” y no es más que una preciosa pista de off road, que rápidamente Feliu aborda sin miramientos, y da gas, imposible seguirle él es experto en estas lides y se maneja a las mil maravillas, el resto sólo avanzamos, a diferentes ritmos, yo me quedo atrás, necesito configurar mi ESA en modo enduro, noto como la moto sufre con esos grandes baches y piedras sueltas y mi experiencia requiere ese modo de conducción, para ir más seguro y confiante, para dar gas… Ya arriba el paisaje es envidiable, me gusta y doy gracias por haber llegado hasta allí. El descenso ahora si en grupo, es rápido más compacto y divertido, han sido 30km de pista increíbles.

Ya en Vielha, paramos a tomar nuestro tan ansiado tentempié, un bocadillo y un refresco, para coger fuerzas, queda la mitad de la aventura, y a medida que pasen los km se irá haciendo más dura. En Francia subimos el Col del Aspin, tenia muchas ganas de hacerlo, no es un puerto muy largo, tampoco el más bonito en paisaje, pero sus curvas invitan a ir ligero inclinando más y más, exigiendo el máximo a nuestras gomas, que responden a la perfección.  Después vendrá el Tourmalet, La Mongie, y un descenso que conozco y que también es muy chulo, altamente recomendable. Tras esta belleza el horror, las pasadas inundaciones en la zona, se ha llevado pueblos enteros, otros partidos por la mitad, 40, 50 metros de anchura de riada, desvastados por el paso de un torrente sin freno, puentes, casa a medio derruir, hacen que detengamos la marcha para observar sin posibilidad de hacer nada, que pena!.

De allí vamos a nuestro ultimo puerto el Col de Aubisque, preciosa subida antes de entrar en España de nuevo, niebla, asfalto húmedo, curvas y más curvas, una ligera protección en el arcen,  que no serviría de mucho en una caída, hace que extrememos la precaución y un magnifico mirador dónde paramos a ver esos cortados de cientos de metros… otra maravilla del Pirineo sin duda…

Navarra será la entrada en España de nuevo, otro paraje de belleza increíble, por la zona de la selva de Irati, se nos ha hecho de noche y no podemos ver todo lo espectacular que es.

Notamos nuestros cuerpos cansados, ya son casi 800km y aun quedan 200 por recorrer, ya Zaragoza es nuestro objetivo y marchamos sin dilación, dos horas más y habremos conseguido el reto de hacer 1000km non stop en unas 17’30h de tiempo. Un reto conseguido, duro, que recordaré durante mucho tiempo….

Participantes: Sergio Morchón, Jose Luis Granizo, Isaac Feliu, Antonio Alcocer y Pablo Sancho.

Gracias a Belen por su hospitalidad y paciencia……

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5 comentarios en “La Ruta de los 1000km

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